CONFESIONES DE UNA DESTRIPADORA

•Febrero 3, 2010 • 2 comentarios

Vayamos por partes, como diría Jack.

Primer punto del día, y absolutamente determinante en los que le suceden; tengo la regla. Estoy hinchada, granulada, dolorida, hormonada, desganada, y perdonada por todos vosotros que tendréis que haceros cargo de mi estado y no tener en cuenta los daños o perjuicios que pueda causaros en estos 2 o 3 días fatales. Hasta ahora se ha considerado un atenuante cometer delitos bajo los efectos de cualquier sustancia que altere la conducta lógica del ser humano. Mis hormonas no serán menos.

Hoy han llegado mis gafas nuevas. Rojas y de pasta. Mi madre quería que me comprara las negras, me dan carácter, dice. Lo último que yo necesito, por cierto. Carácter es en mi ser como el michelín que se sale por mi pantalón apretado. Gracioso, a veces, coñazo, a menudo.

Mis gafas tienen partes rosa. Hecho desconcertante para quien diga conocerme. Y es que en mi afán por ablandar el carácter que burbujea a fuego lento en mis entrañas, producido por los genes imparables que me conforman, quise pensar que un pacífico rosita podría servir de conciliador.

Así es que desde hoy je vois la vie en rose,

un poquito,

y con las gafas.

Respecto a ti, amiga, que no conoces la existencia de este diario público de a veces que yo escribo, no sabrás la alegría que me produce pensar que quizás consigamos con el tiempo recobrar algo parecido a lo que un día tuvimos tanto.

Y mucho más que no diré porque, igual que cuando uno bebe, ahora, bajo los efectos de la progesterona, puedo desvelar cosas que después lamente haber confesado.

Es mucho más divertido cuando no sabéis a qué ateneros.

Llueve sobre mojado

•Enero 26, 2010 • 2 comentarios

Y dijo Dios: creced y multiplicaos, y la onda proferida por la voz profunda del señor  penetró en los oídos de Adán retumbando en su cráneo libre de espacio en forma de onda reflejada, instalando en lo más profundo de su ser el eco eterno que condenaría a las Evas del mundo;

multiplicaos, multiplicaos, multiplicaos, multiplicaos, multiplicaos, multiplicaos, aos, aos, aos.

Adán y Eva no se adaptan al frío…

Pues toma ciencia

•Enero 18, 2010 • Dejar un comentario

Para los enamorados, de letras y de números:

Pero una cosa es cierta; saber esto no nos hará menos vulnerables ante ello.

LA CHICA EMPRENDEDORA

•Enero 14, 2010 • 2 comentarios

A la 1:00 Expe saldrá de su casa para empezar su juerga nocturna, yo ya le he preparado la ensalada y la col, están colgando de la escalera que lleva a la segunda planta.

APIVA S.A. Es una sociedad sin ánimo de lucro que he fundado recientemente y sin querer. Totalmente gratuita, la Asociación para el Puteamiento Involuntario de Vidas Ajenas está en pleno apogeo, y no necesita empleados, yo sola como directora me basto y me sobro para ejercer la función que me ocupa. Y pensar que era mi hermano el de la visión empresarial.

Los principales y únicos usuarios de los servicios de la empresa son en estos momentos Ayeya y Marían. Según nuestras previsiones, no se puede descartar el aumento de afectados hasta la fecha del 15 de febrero. Una de las características de APIVA S.A es el hecho de que nuestros clientes lo son involuntariamente, y por tanto su permanencia en la empresa es ajena a sus apetencias.

La empresa nació a finales de noviembre de 2009, pero no fue hasta principios de enero de 2010 cuando se pudieron vislumbrar con claridad sus devastadores efectos. Las consecuencias son ya evidentes para la familia afectada.

Para los agradecimientos, contactar con la fundadora y responsable, la señorita Adela S.A.

Voy a leer mi libro de medicina. Después soñaré con medicina. Mañana pensaré en medicina, y miraré en internet formas de entrar en medina. Después leeré medicina de nuevo. MEDImedicnmedidmeidinimadimedicnamadime. Socorro.

Y cambiando de tema…

•Enero 13, 2010 • 1 comentario

No hay peor malo que el malo que ataca desde dentro. Ese es un malo de sangre fría. Un malo de esos me eligió ayer para llevar a cabo sus planes maléficos, y, oh torpe de mí, yo me dejé cegar por sus halagos. Así son estos malos, astutos, jodidos. Al final de la conversación online, justo antes de precisamente cuando acabó, me di cuenta de mi error; fue entonces cuando pulsé “desconectar”  sin despedirme (ups, me caí) y di gracias al señor Don Internet por crear algo tan maravillosamente práctico. Entonces, yo debía estar enfadada por mi torpeza. En lugar de ello, satisfice las intenciones de tito rafa y me acosté apesadumbrada esa noche. Mi incierto plan de futuro incita a la reprimenda, al parecer doy ganas de aconsejarme. Al parecer gusta recordarme que no tengo nada asegurado. Al parecer les parece a todos que se me hubiera olvidado. Quizás parece que no paso mis días con una incertidumbre que me mata.

TENGO UN AGUJERO EN LA BOCA. Entreteneos con eso un rato, por favor.

Hoy Expe ha dado sus primeros pasos de escalador. Yo no podría estar más orgullosa. Le he comprado una jaula rosa, para que crezca moderno y aprenda que los colores no son de rato o de rata, sino de quien los quiera llevar.

Y hablando de animales, hoy paseé un pavo por las calles de Sevilla. Iba bien atado en mi cabeza, suerte que compré dos paraguas.

Y hablando de animales, hoy cumple 22 años el iboy.

Creo que debo dormir.

1:07

Frío sin ti

•Enero 11, 2010 • 2 comentarios

Mi rata se alegraba de verme. Al verlo lo notaba inquieto. Al cogerlo lo notaba relajado todo él. Sobre todo sus esfínteres. Un fin de semana de absoluta soledad puede ser muy duro para un ratón con nombre de chica. Fue una noche de estrenos; yo descubrí su escondite de pipas peladas, él descubrió que le encanta la ensalada sin aliñar. Mientras, yo meditaba si de verdad mi idea de hacerle una jaula más grande le haría tan feliz como pensaba. Sigue siendo una jaula.

Unas horas antes, en el campo de una novata de los 21, nos caían copos de nieve en la nariz al mirar al cielo de las afueras de lora. Yo recordaba melancólica a mi pequeño Snowball. Me habían hablado de varios métodos eficaces contra el frío intenso; estufas, movimiento… Hoy aprendí uno mucho menos evidente. Durante unas horas olvidé que tenía frío.

Ahora mi rata, suavita, ha salido al porche de su casa de cartón. Se ha tumbado en unos algodones, y me mira. Creo que sufre el síndrome de Estocolmo.

Saciamos con creces nuestro apetito a la luz del sol reflejado en los copos que se veían caer por la ventana, frente a la chimenea. Irrepetible. El motivo de la celebración, un año más de vida para nuestra Ale, y el inminente e incierto viaje a Londres de nuestro Álv. Suerte a los dos.

Por último, mi nuevo agujero a entristecido a la protagonista de mis mejores actualizaciones, y solo espero impaciente que consiga aceptarlo cuanto antes. Mi domingo ha sido inmejorable, y el sonido de la llegada de un mensaje a mi móvil acaba de cerrarlo en redondo. Esto sí es un buen comienzo.

Feliz 1020

00:02

Acariciando la cuidad

•Enero 8, 2010 • 1 comentario

No vale no imaginarlo.

Mis pies inquietos no dejan de rozarse. No debe de ser el frío, son así desde que los conozco. Les gusta sentir el calor que genera el movimiento continuo y sosegado de uno de ellos sobre el otro. Perfectamente  coordinados, se turnan según aguantan mis tobillos. Siempre con los calcetines puestos, cualquier textura es excusa. Desde el enjambre de moléculas donde siento el primer roce, cerquita del desteñido dedo gordo, sube por mi tobillo recientemente masajeado, parándose en mis rodillas, y pasando por mi muslo rollizo, hasta escalar la curva de mi tripa para producirme un escalofrío en el ombligo. Pronto lo noto en los brazos, que se relajan enajenados por la sensación, y por fin llegan a mis ojos marrones esta noche, que transforman el impulso en cualquier cosa insostenible para mis párpados. Al final solo mis dedos acompañan la actividad de mis pies, intentando teclear lo indescriptible.

No es más que el recorrido de una caricia en el pie.

Siempre pensé que entregarse al completo a alguien no puede traer nada bueno. Es lo que yo llamo “mostrarse vulnerable”. La realidad es que todos lo somos, pero algunos intentamos disimularlo.

Pero la sensación de poder del de arriba se esfuma rápido cuando el que se puso a tus pies te sopla entre el meñique y el anular; uno nunca imagina que desde tan poca altura se pueda causar tal efecto. Al final de la cadena de sensaciones, tras la rendición de los párpados, el cazador cazado se queda a oscuras, finalmente indefenso.

hipocondríaca

•Diciembre 28, 2009 • 1 comentario

Hoy soñé significativamente. El poco tiempo que no pasé despierta tosiendo, lo dediqué a crear historias con sentido en mi subconsciente. No se si intenta decirme algo.

Oí en la radio que alguien soñó que su amiga en 5 meses moriría repentinamente. 4 meses más tarde, los médicos le auguran a la chica 1 o 2 meses de vida por un cáncer terminal que detectan. ¿ Casualidad?

Preferiría que todos tuvieran en cuenta la posibilidad de considerar que existo. Preferiría no tener que evitar mirar a un lado concreto. Solo si puede ser.

Desde la cama

•Diciembre 22, 2009 • Dejar un comentario

A veces, sin planearlo, se te olvida que tú no eres así.

No es divertido que solo el espejo del baño tenga el privilegio de verte al desnudo. Tú, te conformas con palabras, con confesiones incompletas.

Serán las reacciones químicas de tu cuerpo, esas que también tienen quienes te tomarían por loco al mencionarlas, que te están pidiendo a gritos que te descubras a alguien.

Y finalmente sacas de tu cabeza lo que nunca ve la luz. Entonces se produce la reacción, que pronto se encuentra en equilibrio. Ya tu cuerpo no reclama nada. Dos sentimientos hacen peso a cada lado;

Inseguridad hacia quien de pronto posee la información que te hace vulnerable.

Complicidad con quien te ofrece su debilidad a cambio.

Empate.

Es algo así, pero a lo grande.

Tú te conformarás con eso.

Yo no te veré como en el baño, pero al menos sí desnudé la otra parte que nadie ve.

¿Que qué pasa al final?

Tú te despiertas del sueño, melancólico.

De vuelta

•Diciembre 17, 2009 • 3 comentarios

Hay una cuestión que me invade cada día que visito mi yermo y desolado blog desde la ventana de mi ordenador. Hace hoy 17 días que no aporto ni una sola mota de bit a mi diario público, pero contra todo pronóstico, sigo recibiendo visitas cada día sin excepción. Mi primer razonamiento lo encaminé a pensar que sois tremendamente fieles. Poco tiempo después, justo en mi segundo pensamiento, concluí firmemente que el motivo de vuestra persistencia se debiera más bien a razones de reticencia en cuanto a el hecho de ponerse frente a los apuntes. Como cuenta por ahí un tal arviman8, cuán bienvenido es un quehacer cuando uno tiene que estudiar…

Yo, después de más de dos semanas de silencio, creo que decido hoy volver a volver.

Existen aún motivos para dudar si seguir exponiendo mis pensamientos en lo que temo no es tan poco frecuentado como yo deseara.

Procuraré ser cauta, pues.

Buenos días por la noche!